Si te han hecho un control de alcoholemia en Madrid y no sabes qué va a pasar a partir de ahora, esta guía te explica paso a paso qué esperar, qué derechos tienes y qué hacer justo después, tanto si el resultado ha sido positivo como si tienes dudas sobre el procedimiento.
Cómo funciona un control de alcoholemia
La Guardia Civil o la Policía Municipal pueden pararte en cualquier momento para realizar un control preventivo, o tras un accidente o una infracción. El procedimiento habitual consta de dos pruebas con el etilómetro, separadas por un margen de al menos diez minutos. El resultado se mide en miligramos de alcohol por litro de aire espirado.
Qué pasa si la primera prueba da positivo
Un resultado positivo en la primera prueba no significa automáticamente una sanción grave. Tienes derecho a repetir la prueba, y el resultado que cuenta a efectos legales es el de la segunda medición. Según la tasa que arroje esa segunda prueba, las consecuencias serán distintas: desde una sanción administrativa hasta, en los casos más graves, un procedimiento penal.
Tus derechos durante el control
Tienes derecho a que se repita la prueba pasados al menos diez minutos, a solicitar una prueba de contraste mediante análisis de sangre si no estás conforme con el resultado del etilómetro, y a que se te informe de las consecuencias antes de firmar cualquier documento. No estás obligado a firmar la conformidad con los hechos si no estás de acuerdo con lo reflejado en el atestado.
Qué hacer justo después del control
Guarda una copia de toda la documentación que te entreguen: el acta de la prueba, la notificación de la sanción o, en su caso, la citación judicial. Anota la hora, el lugar y las circunstancias del control mientras las recuerdes con claridad. Y, sobre todo, no esperes al último momento: contacta con un abogado antes de tu comparecencia o antes del juicio rápido, para poder preparar bien tu defensa.
Cuándo es infracción administrativa y cuándo es delito
Por debajo de 0,60 mg/l en aire espirado suele tratarse de una infracción administrativa, sancionada con multa y pérdida de puntos. A partir de esa tasa, o cuando el alcohol afecta de forma evidente a la conducción aunque la tasa sea menor, puede constituir un delito contra la seguridad vial, con consecuencias penales que incluyen la posible privación del derecho a conducir. La negativa a someterse a la prueba es, por sí misma, constitutiva de delito.
Qué no hacer nunca
No te niegues a soplar sin entender las consecuencias, no firmes conformidad con hechos que no compartes, y no acudas a una citación o a un juicio rápido sin haber hablado antes con un abogado. Cuanto antes se valore tu caso, más opciones reales hay de defenderlo bien.
Si te encuentras en esta situación, en Eficacia Jurídica podemos estudiar tu caso desde el primer momento. Puedes consultar más información en nuestra pághttps://eficaciajuridica.com/abogado-de-alcoholemia-en-madrid/ .Si además te han citado a juicio, te explicamos cuánto dura un juicio rápido en Madrid.
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